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El siguiente es un Blog de divulgación filosófica,  tiene como objetivo dar a conocer una filosofía relacionada con el lado más humano de la misma, es decir, no hablaremos de filosofía analítica, ni de lógica pura; es más bien un ejercicio que tiene que ver con lo literario y el lado espiritual del hombre, sin hacer a un lado la parte reflexiva. Es producto de investigaciones realizadas durante el transcurso de la carrera de filosofía en la UAQ, como parte de un camino de discernimiento para encontrar respuestas, así como cada filósofo lo hizo alguna vez, dejando un legado para quienes estamos en búsqueda de la verdad.
Agradecemos a Romina Cazón y a Revista “El humo” el apoyo para la difusión y la realización de este proyecto.

Diana Galindo

La presencia de Descartes en la nueva España de Mauricio Beuchot

Descartes fue influido por la nueva España y la influencia vino de regreso. Un pensador Jesuita que influyó en el pensamiento del filósofo fue Antonio Rubio. No  hay que olvidar que Descartes se formó en un colegio jesuita, porque eso es relevante a la hora de considerar las influencias de nueva España en él; él estudió en la Fléché, en este colegio jesuita usaron los manuales de Antonio Rubio para enseñar lógica.

Por otro lado, entre los casos donde se nota la influencia de Descartes en el
pensamiento novohispano es en la autora Sor Juana Inés de la Cruz, quien tenía una amplia cultura filosófica por las lecturas que realizó y en la que se nota la influencia del pensamiento cartesiano en su poema “Primero sueño”.

No sólo ella, también otros pensadores, como el jesuita Diego José Abad ( 1727-1779), los cuales refutan a Descartes o lo retomaron para enseñarlo en México.

Diego Abad lo refutó en su teoría de que el alma reside en la glándula pineal ya que para él el alma reside en todo el cuerpo lo que va más de acuerdo con una  religiosidad cristina.

DE igual manera el jesuita Gabriel Daniel lo refutó en su idea de que la esencia del alma es el pensamiento, ya que entonces los niños no tendrían alma por no tener pensamiento efectivo, además concibió que podemos tener idea de cosas que no  vemos en la realidad, como del alma.

Andrés de Guevara y Basoazábal expone la metodología, los métodos analítico y sintético de manera que coincidan con la escolástica tradicional.  También lo retomó Juan Benito Díaz para enseñar su pensamiento en México, enseñanzas
muy populares en el siglo XIX.

Descartes discípulo de Ignacio de Loyola

Descartes discípulo de Ignacio de Loyola por Ramón Sánchez ramón.

Diana Galindo Barajas

Ramón Sánchez describe en su trabajo la profunda relación que existe entre

Descartes, el padre de la modernidad, y la espiritualidad de Ignacio de Loyola.

Descartes se formó en un colegio jesuita, cuya misión era formar cristianos

sinceros. Los ejercicios de Ignacio de Loyola parten de la confianza en que el

hombre puede encontrarse con Dios en el interior de la conciencia. En este

ambiente de desarrollaron los estudios del filósofo, por lo que la parte espiritual no

debe quedar de lado, por ejemplo es importante considerar por ejemplo, que para

hacer los ejercicios espirituales se recomendó el aislamiento y cortar toda

comunicación con el mundo exterior.

Esto era parte de lo que el filósofo se sentía imitado a imitar, así como las vidas de

caballerías y un constante trato con toda clase de personas, aunado a una riqueza

espiritual profunda son lo que conformo la formación de este filósofo, según

Ramón Sánchez: Si Ignacio reflejó su experiencia en los ejercicios espirituales

para que pudiera servir de guía a otros.

Este texto nos deja ver la dimensión espiritual que buscan una certeza, al igual

que descartes, una certeza que se basa en Dios, que empieza con la duda, que

tiene un cierto  método y cierta rigurosidad, que sale del trabajo, la búsqueda en sí

mismo y una formación, una búsqueda sincera que llega a tener bases muy

seguras y epistemológicas que Descartes planteó muy claramente en sus textos.

Santa Teresa: un camino poético.



Santa Teresa: un camino poético.

Diana Galindo Barajas

Santa Teresa nos muestra un camino de vida que la dirigió a la santidad, paso por

paso. Un método singular: la propia experiencia y el trabajo de buscar a Dios, pues

en en el “libro de la vida escribió constantes referencias al cultivo de un jardín

interior: “Ahora tornemos a nuestra huerta o vergel, y veamos cómo comienzan

estos árboles a empreñarse para florecer y dar después fruto, y las flores y claveles

lo mismo para dar olor. Regálame esta comparación, porque muchas veces en mis

principios (y plega al Señor haya yo ahora comenzado a servir a Su Majestad; digo

«principio» de lo que diré de aquí adelante de mi vida) me era gran deleite

considerar ser mi alma un huerto y al Señor que se paseaba en él. Suplicábale

aumentase el olor de las florecitas de virtudes que comenzaban, a lo que parecía, a

querer salir y que fuese para su gloria y las sustentase, pues yo no quería nada para

mí, y cortase las que quisiese, que ya sabía habían de salir mejores”(DE JESÚS,

Este libro muestra una riqueza espiritual enorme, en donde se ve una búsqueda

activa, se acerca a Dios y a la divinidad de Cristo por un camino seguro, pues

Tanto en el libro de la vida, como en las moradas santa Teresa nos enseña que a

través de un viaje a lo profundo de su conciencia y con una conexión espiritual con

Dios pudo descubrirse a sí misma y descubrir la verdad en una singular experiencia.

En sus descripciones hay intensos sentimientos que ayudan a empatizar mejor con

Me ayudaré de Unamuno para hablar de esto: “Nuestra filosofía, esto es, nuestra

forma de comprender o de no comprender el mundo y la vida brota de nuestro

sentimiento respecto a la vida misma” (M. de Unamuno, 1999)

Con esto se explica la filosofía como experiencia vital más allá de ser una actividad

humana cualquiera, cuando la responsabilidad que se tiene ante ella es tan grande

como según la relación y la conciencia que tenemos de ella.

Qué responsabilidad tan importante como la que se tiene cuando se hace

conciencia de Dios y se tiene el deseo de buscarlo y de experimentarlo en la propia

vida, como Santa Teresa. Gracias a la constante búsqueda de Dios Teresa encontró

un camino poético para el descubrimiento de su propio ser que es ejemplo de la

riqueza interior de una persona cuando despierta su conciencia espiritual en la fe

cristiana. Para Unamuno el cristianismo, es: "un valor del espíritu universal que tiene

sus raíces en lo más íntimo de la individualidad humana”. (M. de Unamuno, 1999)

Teresa descubre ésta individualidad mediante un trabajo de introspección de

búsqueda por relacionarse con lo divino. En El libro de la vida, hay ciertas imágenes

que tienen que ver con la acción de cultivar, con fértiles jardines donde el elemento

agua es muy presente: “Su Majestad arranca las malas hierbas y ha de plantar las

buenas. Pues hagamos cuenta que está ya hecho esto cuando se determina a tener

oración un alma y lo ha comenzado a usar. Y con ayuda de Dios hemos de procurar,

como buenos hortelanos, que crezcan estas plantas y tener cuidado de regarlas

para que no se pierdan, sino que vengan a echar flores que den de sí gran olor para

dar recreación a este Señor nuestro, y así se venga a deleitar muchas veces a esta

huerta y a holgarse entre estas virtudes.”. (DE JESÚS, 2015, pp78)

Poco a poco Teresa nos va guiando con poéticas descripciones de un mundo

interior que se ve entrelazado con el exterior de manera armónica, como se ve,

habla de un trabajo que ha realizado, del que forman parte las experiencias de

contemplación del mundo y de lo divino, en una relación que la lleva a escalas de

plenitud, lo cual es algo que todos buscamos. Según Aristóteles la finalidad del

hombre es la felicidad y la mejor forma de vivir es la vida contemplativa. Teresa

llegó a la contemplación de algo superior que muestra su majestad en la imágen

que nos ofrece del diamante: “10. Digamos ser la Divinidad como un muy claro

diamante, muy mayor que todo el mundo, o espejo, a manera de lo que dije del alma

en estotra visión, salvo que es por tan más subida manera, que yo no lo sabré

encarecer; y que todo lo que hacemos se ve en ese diamante, siendo de manera

que él encierra todo en sí, porque no hay nada que salga fuera de esta

grandeza.”(DE JESÚS, 2015, pp78)

Para mi esta es la imágen que tiene más fuerza, pues tiene otras que hablan de

aspectos de la vida cotidiana de la experiencia religiosa que son agradables y que

invitan al trabajo constante por cultivar el jardín interior lleno de virtudes o llaman a

“buscar al criador por las criaturas”, pues narra cómo ella se recreaba por la

contemplación y que le remitió a pensar en la divinidad de Dios que está en todas

las cosas. Con las palabras evoca, trata de ir más allá de los límites evidentes, con

la poesía como poiesis, esto es: como creación. “El lenguaje es la casa del ser”,

según Heidegger y a través de éste Teresa explica todo un mundo interior, formas

de un castillo que encontró en su interior: “se me ofreció lo que ahora diré, para

comenzar con algún fundamento: que es considerar nuestra alma como un castillo

todo de un diamante o muy claro cristal, adonde hay muchos aposentos, así como

en el cielo hay muchas moradas.” (DE JESÚS, 2015, pp78)

Este mundo que describió poéticamente muestra que ante el aburrimiento y otros

demonios, existe Dios como fundamento y Cristo como ejemplo por excelencia de

perfección, que ella pudo contemplar en y desde propia su humanidad la divina

humanidad de Cristo. Empatizar con él transformó su forma de vivir su cotidianidad,

le dió una visión de Cristo que ofrece su mano en una relación de amistad, para

habitar en él: “Esta casa querría dar a entender aquí, que es Cristo. En una parte

me parece he leído u oído que nuestra vida está escondida en Cristo, o en Dios, que

todo es uno, o que nuestra vida es Cristo”.(DE JESÚS, 2015, pp78)

El camino de esta mujer es un ejemplo del arrobamiento de Dios, que da respuesta

a los que tenemos el anhelo de acercarnos a lo divino, en lo cual estoy de acuerdo

con Unamuno cuando dice que la universalidad es característica del cristianismo, es

el deseo de no morir: “Porque la conciencia, aun antes de conocerse como razón,

se siente, se toca, se es más bien como voluntad, y como voluntad de no morir.”

Es patente, esta voluntad de no morirse, pues el hecho de emprender algo implica

que tenemos cierto grado de fe. Así también es evidente para las personas que

tenemos facilidad para sorprendernos el hecho de intuir que hay otra dimensión en

las cosas que observamos.

La literatura y el cine nos ofrece otras posibilidades de acceder al mundo por medio

de imágenes, recurso que también está presente en la poesía, la poesía es

fantástica, según Octavio Paz, en El arco y la lira: “La poesía es conocimiento,

salvación, poder, abandono.”. Con esto ya es contundente, nos resume palabras

clave de la mística Teresiana como camino poético. El lenguajes es la casa de

Santa Teresa, por ella nos descubre la morada interior, un castillo de cristal, pero no

sólo eso, también en el Libro de la vida, nos relata las experiencias cotidianas,

particulares de una vida de fe, una vida de una mujer consciente, fémina que antes

era vanidosa, pero que luego orientó su actividad intelectiva a lo más alto, la poesía

en grado superior tiende a la mística, porque Dios es es el Summum bonum, lo más

alto a lo que podemos aspirar. Si toda poesía tienen un elemento de belleza, Teresa

nos dejó un legado poético que muestra la enorme belleza de la voluntad orientada

en cualquiera de las actividades humanas hacia un bien divino, aunque hay

diferentes grados y se requiere de más humildad para llegar a los superiores, en ella

veo un ejemplo de la realización de una vida artística, algo que expresó Nietzsche,

pero que ni se enteró, porque a pesar de que su filosofía también tiene imágenes

poéticas interesantes es otro singular camino, desconectado de esa enorme luz que

describe Santa Teresa. Así pues, cuando él habla de vivir una vida artística, de ser

creadores de nuestro destino, no alcanza a tener la fuerza que tiene Santa Teresa

en sus imágenes, o quizás sea cuestión de gusto, porque si bien hay una vitalidad

en su filosofía, también escribió con pasión, es un camino místico que no llega al

mismo lugar que la Santa.

Nietzsche hizo su propio camino que ha influenciado al pensamiento filosófico

moderno. Veo en él una voluntad sufriente que buscaba fortalecerse con las

experiencias dolorosas, lo cual no es fácil en la vida cotidiana. Santa Teresa nos

habla de la humildad que hay que tener para llegar al arrobamiento, a niveles

superiores de las moradas; es ver a través de los detalles, lo cual tampoco es fácil

cuando estamos embotados por la racionalidad, o por la voluntad mal dirigida.

Ambos tienen algo de agónico, sin embargo la agonía de Nietzsche es más violenta,

son formas diferentes de vivir y de luchar. Ambos tratan de cosas que no son

fáciles, desde dos ópticas que se asemejan pues ambos tienen sus batallas, sin

embargo gracias a lo escrito por Santa Teresa entendí mejor aquello que

mencionaba Nietzsche de vivir artísticamente en una dimensión a la cual la religión

le da sentido. Aquello de entregarse, de morir a sí mismo, es el quid de las

religiones de oriente, las cuales requieren de ejercicios constantes, para calmar los

deseos, sosegar la voluntad, vivir en paz. Sin embargo no creo que Teresa renuncie

completamente al mundo, pues la contemplación también es un medio para ella que

la hace entender que Dios está en todas partes: “Aprovechábame a mí también ver

campo o agua, flores. En estas cosas hallaba yo memoria del Criador, digo que me

despertaban y recogían y servían de libro; y en mi ingratitud y pecados.”(DE JESÚS,

Su experiencia requirió de esfuerzo, de virtud como fuerza, potencia ayudada de la

gracia de Dios, que la llevó a elevarse, a un nivel de contemplación superior y hasta

de entender secretos revelados, sentirse llena de gozo, no por la experiencia mística

por si sóla, que es una parte del camino nada más y no el fin mismo, pues continúa

su vida cotidiana de esta manera, con lo ya recorrido y en constante oración como

parte del camino místico y poético.

La lengua alemana y el misticismo

La lengua alemana y el misticismo

Diana Galindo Barajas


Dado que aquello que nos caracteriza como seres racionales, parece tener gran parte de irracionalidad me propongo tratar un tema que me parece interesante (sobre los idiomas y la traducción) porque este tema atraviesa gran parte de mi vida, porque disfruto sobremanera de la poesía, de leerla y escucharla. Hay algunos poemas que no necesariamente tienen un significado lógico y más bien su fin es deleitar al oído.
En este orden de ideas, creo que el asunto de lo que se comunica abre sus canales a puertas más grandes, pero a la vez más difíciles de ver. Digo esto, porque es un asunto ya no de tener algo claramente en la mente, más bien son mensajes que se transmiten como corazonadas, como intuiciones, latidos que guían a cada uno, que lo acompañan y que están hablando para el que sabe escuchar, y quizás también guardar silencio.
Quizás mi discurso está quedando con demasiadas conjeturas, pero precisamente eso es parte de un cierto tono que busco. Quizás es parte de una conversación, a la cual le busco las partes, las trato de sentir de alguna manera; creo que esto nos pasa a muchos cuando escribimos un ensayo y a veces no tenemos muy claro sobre qué hacerlo, por varias razones como ejemplo querer hablar de muchas cosas y no poder elegir alguna, o la dificultad para expresarse claramente. Cada uno habla sobre algún tema que le ha interesado, al cual su voluntad se ha inclinado.

Una vez que hemos encontrado el discurso los transmitimos, pero según estudios, lo que transmitimos cuando nos comunicamos, se transmite en su mayoría por lenguaje corporal, por el tono de voz, por la mirada, hasta por la dilatación de las pupilas. Es por esto que más de uno sostiene que al escribir se mata al lenguaje porque no está presente esta parte importante de la comunicación. Sin embargo el lenguaje escrito ha pasado a formar parte importante del ser humano, creo que a pesar de sus limitantes trae otras oportunidades de explotación donde el ingenio del ser humano es el límite.

Si lo pensamos, de alguna manera, cuando entregamos un discurso escrito se hace precisamente eso: una entrega. Vamos nosotros, con ese discurso, quizás nos estemos jugando muchas cosas. Porque al pasar la palabra a un medio físico se convierte en una muestra tangible, un puente entre algo abstracto como lo es el discurso y el mundo en el que se dan esos discursos, los espacios que nos permiten compartir como sociedad la palabra escrita y hablada.

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Me parece importante señalar que la mayoría de las lenguas modernas: español, inglés, alemán, italiano, se han consolidado a partir de una gran obra literaria. Ya sea en las aventuras del Quijote en el caso del español o en el Fausto en el caso del alemán, vemos que estas enormes obras de una lengua no sólo ofrecen consolidación a una lengua, sino que pasan a ser representativas, obras maestras.

En el caso del idioma alemán hay muchas singularidades en su lengua, que han llevado a algunos filósofos a decir que es una buena lengua para hacer filosofía, pues tiene particularidades que son de difícil traducción a otros idiomas, como una gran capacidad para crear adjetivos como “la rojeidad de lo rojo” que en español y en otros idiomas no se podrían hacer de esa manera.
Además creo que hay una mitología muy rica en este país, pues en el Fausto, encontré que hablan de muchos elementos fantásticos y mitológicos. Quizás sea un gusto personal el que hace que me agraden los elementos que encuentro en la literatura alemana. Además he oído que antes había muchos pueblos en esa tierra y el idioma no estaba unificado.

De hecho, rastrear el origen de una lengua siempre es complicado y no hay nada seguro, pero a pesar de esto hay quienes plantean que en realidad tenemos muchas cosas en los idiomas indoeuropeos que son semejantes en su esencia. Además de que están emparentados por grupos, según los que son más semejantes.

A pesar de las diferencias que existen, sobre todo en los sonidos, creo que existe una cierta intencionalidad que se nota en los sonidos de las palabras a la hora de describir las cosas.
La palabra rojo, en español, con la r que suena agresiva, rasga, que apasiona. Y en otros idiomas sucede de manera semejante: rouge, red, rot. Creo que el poder del lenguaje radica en su capacidad de evocación. Pero son muchos los factores que recubren a un idioma. Factores culturales e históricos que la hacen bastante particular, que le dotan de una singularidad y de dominios únicos, y esto tiene que ver mucho con el aspecto fonético, porque a través de la palabra hablada, del sonido podemos hacer evocaciones, crear la realidad de una manera bien particular.


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*Misticismo alemán: el maestro Eckhart.

Una de las muchas cosas que han influido a la determinación de las lenguas europeas fue la traducción de la biblia. El movimiento de la reforma que tuvo inicio en Alemania cambió la forma de vivir la religión al crear una división en la iglesia cristiana que perdura hasta nuestros días. Me parece otro hecho interesante que se ha dado en este país. Quizás suene algo germanófila, pero en realidad me agrada estudiar sobre el folklore y la cultura de varios países y creo que al aprender sobre otros países puedes encontrar la manera de entender mejor la cultura de la que vienes.
Colli, en El libro de nuestro tiempo, señala algo que me parece que va en tono con lo que he dicho anteriormente, pues habla sobre la importancia de los lugares: Los lugares donde ha vivido o ha muerto un gran hombre tienen el mismo poder evocador que la música. pp 43
Me parece que tiene razón, que los lugares donde se gestan grandes hechos tienen una importancia, en este caso Alemania tuvo una gran importancia al ser la cuna de la reforma, que tuvo como antecedentes a los místicos alemanes: “Con la desintegración gradual de las normas políticas y sociales se tendió a abandonar el formalismo rígido y los argumentos estériles y vacíos del escolasticismo en favor de una aproximación más simple y cálida a Dios. Los místicos alemanes fueron los primeros precursores de la Reforma: no les interesaban los libros, los dogmas, ni los sacerdotes”.(Werner Friedrich, 1948, pp.39)

Al ser los místicos los precursores de la Reforma, cobran una importancia especial, ya que debido a su intención de acercarse más a Dios, rompieron barreras dogmáticas, en la búsqueda de un acercamiento más auténtico.
Al momento de transmitir algunas experiencias místicas, las fronteras entre el lenguaje poético y religioso se rompen, de manera que están íntimamente ligados. La inspiración religiosa trae reflexiones profundas que interpelan íntimamente. En muchos aspectos se parece a la filosofía y a la poesía, busca caminos para acercarse a un conocimiento humano, crean categorías muy interesantes si se les estudia con interés libre de prejuicios modernos.
Por ejemplo el pensamiento del místico alemán Eckhart hace análisis de las cualidades intelectuales y divinas del hombre, trata de ir por senderos intransitados, difíciles de explicar: El maestro trata de aprehender lo más sublime mediante una precisión cada vez más refinada de aquello que en el fondo resulta inefable para el ser humano. Se parece a un caminante que avanza por un sendero de altura que corre en espiral.

De hecho, el pensamiento de Eckhart parece algo complejo a pesar de que a primera vista pudiera aparentar ser sencillo. Semejante a un cuento zen, su complejidad se reviste de una riqueza a la cual hay que prestar atención. No es fácil de leer, por lo cual él recomienda no desesperar si no se le entiende, declaró que Dios no le ocultó nada. Sus letras están investidas de un halo religioso agradable por su misterio: “Cuando predico suelo hablar del desasimiento y del hecho de que el hombre se libre de sí mismo y de todas las cosas. En segundo término [suelo decir] que uno debe ser in-formado otra vez en el bien simple que es Dios. En tercer término, que uno recuerde la gran nobleza que Dios ha puesto en el alma para que el hombre, gracias a ella, llegue hasta Dios de manera milagrosa. En cuarto término [me refiero] a la pureza de la natura divina… el resplandor que hay en la naturaleza divina, es cosa inefable. Dios es un Verbo, un Verbo no enunciado”. (Eckhart,  II, s. 53, p. 695.)

El caso de Eckhart es un brillante ejemplo de ingenio, en la búsqueda espiritual de lo que alimenta al hombre, de las creencias espirituales que pueden sostener la fe de un hombre y que permanece en el tiempo porque tiene algo especial que es difícil de explicar, pero que sin embargo permanecen en el tiempo y son muestra de un ingenio maravilloso, que forma parte de la cultura de un pueblo, pero que puede ser capaz de tocar las fibras de la sensibilidad humana universal.

Todo gracias al lenguaje, a las palabras que nos permiten expresar aquello que sentimos, y en algunos casos nos permiten sólo insinuar, porque aquello que queremos comunicar nos rebasa. En la mística yo creo que se tiene la oportunidad para tratar de expresar aquello que se nos escapa de la mente pero que tenemos en la punta de la lengua. Son aproximaciones, que nos permiten vislumbrar una gigantesca profundidad del ser humano, la cual nos es inherente y a la cual yo creo que la mayoría de las personas nos interesa conocer, y por medio de la mística tenemos un camino para escrutiñar aquello que posiblemente somos, o una parte de ello, un reflejo de nuestro ser y su relación con lo divino de Dios.

La dignificación del hombre a través de su quehacer




La dignificación del hombre a través de su quehacer
Diana Galindo Barajas

Pienso que lo que hacemos los filósofos son ciertas conceptualizaciones del mundo que se relacionan con él de manera que al conceptualizar o esquematizar la realidad de tal o cual manera surgen acciones que manifiestan cambios en la realidad. Por tanto la filosofía tiene un carácter práctico, aunque la parte teórica es sumamente abundante ya que a través de la reflexión pretendemos desentrañar las fibras esenciales de la realidad.
Hegel y Marx han reflexionado sobre la dialéctica como parte fundamental del mundo y, lo han hecho desde dos perspectivas que en un principio se contraponen: la ideal y la material.
Ignacio Ellacuría hace un ejercicio de exposición de estos autores y reconciliarlos en tanto que ambos hablan de la realidad y de la dialéctica de la materia: “Vista la realidad como intrínsecamente dinámica en y por sí misma, no necesariamente porque sea en sí misma la unidad de contrarios y, menos aún, porque cada realidad suscite fuera de sí misma su propia contradicción, es claro que estamos lejos de toda consideración puramente estática de la realidad. La realidad es originariamente dinámica.” Ignacio Ellacuría. (1991).
Este ejercicio filosófico realiza en sus bases lo que él mismo dice al buscar comprender la totalidad de lo real desde una perspectiva que indaga sobra las características de la historia y con ella de la evolución humana.
Esta evolución no es algo que flota en el aire, sino que al contrario tiene bases materiales bien definidas y que relacionan con la importancia de una concepción de la historia, según Ellacuría: “Así, por “realidad histórica” se entiende la totalidad de la realidad tal como se da unitariamente en su forma cualitativa más alta y esa forma específica de realidad es la historia, donde se nos da no sólo la forma más lata de realidad sino el campo abierto de las máximas posibilidades de lo real.” Ignacio Ellacuría. (1991).
Las acciones son hechas por individuos que estamos insertos en una realidad material e histórica, pero que también está llena de lo que la filosofía dice y en cuanto tal hay ciertos discursos que se insertan en el ambiente y cambios nuestra forma de vivir.


Aunque el hombre se encuentra inserto en la sociedad no pierde su carácter de individual, Ignacio Ellacuría habla de estas relaciones entre lo individual y lo colectivo que enriquecen la vida histórica y biológica del hombre.
La relación del individuo con la sociedad se torna complicada cuando la sociedad pretende ahogar la individualidad humana es pos de un progreso histórico.
La historia tiene ciertos cambios si se considera una visión de historia lineal, y está formada por los hombres biológicos que forman la sociedad. Dentro de esta sociedad el hombre trabaja para satisfacer sus necesidades y este trabajo transforma a mundo y al hombre.
En teoría el trabajo transforma elementos materiales, pero con el capitalismo el trabajo se convierte en una materia de consumo.
Con la sobreproducción se producen nuevas necesidades en el hombre que tienen que ver con aquello a lo que el hombre le da valor.
Buscamos aquello que valoramos y por lo que trabajamos, por eso bien dice la biblia: “donde está tu corazón está tu tesoro”.
Ahora bien el carácter del trabajo como mercancía que pierde su acción transformadora de realidad en cuanto que el hombre no es consciente de su labor creadora es agresivo para el hombre y es parte de un mundo tecnificado. La fenomenología de Husserl, junto con la filosofía se propone como respuesta a estas problemáticas para regresar a preguntarnos por el mundo de la vida, por el mundo que nos rodea, que evidentemente es una naturaleza transformada por el hombre.
Pero esta naturaleza ¿Qué nos dice? Vivimos en edificios “modernos” que son parte de una manifestación artística propuesta por la escuela de arte y diseño “Bauhaus” cuyo objetico era crear objetos de diseño útiles y que comenzaron a crear edificios en estados Unidos que luego fueron modelos para todo el mundo.
Son parte de la transformación que hace el hombre del mundo y de la naturaleza y que viene acompañado de manifestaciones espirituales y culturales que tienen que ver con el rompimiento de la modernidad.
A esta etapa histórica se la ha denominado como posmodernidad. Se la ha calificado también como “modernidad líquida” donde se habla de que las relaciones entre las personas son líquidas porque se diluyen con facilidad.
Así como se valora poco al trabajo y al producto del mismo, pues creamos cosas desechables, se valora poco a las personas que se relacionan con nosotros, en un mundo atravesado en muchos ámbitos por el aspecto económico.
Una gran cantidad de personas vivimos en condiciones en las que el trabajo que hacemos no es gratificante porque no podemos ver el producto de nuestro trabajo, porque muchas veces no es racional.
Esto se relaciona con un ambiente espiritual donde impera la desesperanza, se cree que somos producto de la contingencia. Pero aunado a esto, si consideramos a la historia lineal vemos que existe un principio y que nos dirigimos a una finalidad.
Creo que para esto es necesario que el hombre tenga una vida espiritual plena, para que la labor que realiza sea gratificante.
Unamuno rescata una visión del trabajo digna, que está enmarcada en un libro que trata de recuperar una vida en el camino de la fe:
“Todos, es decir, cada uno puede y debe proponerse dar de sí todo cuanto puede dar, más aun de lo que puede dar, excederse, superarse a sí mismo, hacerse insustituible, darse a los demás para recogerse de ellos. Y cada cual en su oficio, en su vocación civil. La palabra oficio, officium, significa obligación, deber, pero en concreto, y esto debe significar siempre en la práctica. Sin que se deba tratar acaso tanto de buscar aquella vocación que más crea uno que se le acomoda y cuadra, cuanto de hacer vocación del menester en que la suerte o la Providencia, no nuestra voluntad, nos han puesto.” M. de Unamuno. (1999).
En general veo como la religión  del hombre forma parte de las concepciones que tiene de su vida como ser que forma parte de la historia y que puede tener una dignificación el trabajo que realiza a través de la riqueza que ofrece una vida espiritual consciente y libre.
Preguntas muy simples como preguntarse por sí mismo o por la existencia de Dios abren camino, para que cada uno pueda encontrar las respuestas y dirigir su vida con una conciencia crítica y reflexiva.

Análisis del Sentimiento trágico de la vida de Unamuno por Diana Galindo Barajas



El sentimiento trágico de la vida en los hombres y en los pueblos es un ensayo hecho por Miguel de Unamuno que contiene ideas cuyo trasfondo religioso le dan una base a su filosofía. Porque aquello que tiene un fundamento se mueve hacia el desarrollo de una finalidad. Buscar cuál es nuestra finalidad como hombres y como pueblos es la tarea de nuestras existencias, lo que nos hace auténticos. Unamuno habla muchas veces de la vida de los hombres, pero no sólo de las vidas individuales que tienen un gran valor, sino de la vida de los pueblos. En el aspecto práctico convendrá preguntarse por la salvación de todos, del cuerpo entero de la iglesia de Cristo, cuya llegada al mundo lo ha transformado desde su fundamento. Porque Dios se hizo hombre y no sólo eso, se transformó en el pan que podemos comer para que nos transforme también a nosotros. Por otro lado, siempre hay algún antagonista; en este caso lo es en cierto sentido la razón, que desea analizarlo todo y con ello, aniquilarlo.
Para Unamuno es muy importante el hombre que hace filosofía con sus entrañas, es decir, filosofa el hombre no sólo una parte de él. La razón es parte del hombre, pero el hombre tiene en las entrañas muchos deseos que son inexplicables y quizás por ello, irracionales. El hombre tiene un constante deseo de crecer, de conocer, de seguir haciendo cosas, de vivir y no morir. Esa enorme voluntad por no desaparecer es la que nos lleva a emprender grandes obras. En el aspecto práctico se notará el deseo de ser insustituible, el trabajo que hacemos es por ello, algo importante para nuestras vidas, porque através de él podemos llegar a nuestra plenitud. El hombre se descubre por lo que obra, por lo que piensa y por lo que siente. La filosofía, para Unamuno, está más emparentada con la poesía que con la ciencia. La poesía es algo que se vive, es parte de esa voluntad creadora que nos conduce por el camino de la voluntad de no morir. Es por ello que existe una gran tragedia, que es la de morir, la de la conciencia del dejar de ser. Frente a eso el sentimiento religioso nos abrirá las puertas para que por medio de la fe podamos vivir una vida más plena, llena de piedad que nos deje ver a Dios en todas las cosas.
La filosofía de Unamuno está hecha en un mundo donde las esferas que controlan lo que se enseña en filosofía quieren que se lean a filósofos analíticos y lo demás sea menospreciado con connotaciones que ellos consideran como negativas tales como el fanatismo. Pero aquel que no hace su trabajo con fe, con un cierto fanatismo, una creencia de que lo que hace es importante y de que su vida tiene una finalidad, comienza a ser despojado de su parte humana, de su parte más vital. Parte del despojo que se le hace a las personas es privarlas de tener una posible concepción total del mundo, el cual se estudia por partes ya que las personas tenemos estudios cada vez más especializados. La filosofía también se divide en ramas, contrario a la concepción que de ella tenía Unamuno: "La filosofía responde a la necesidad de formarnos una concepción unitaria y total del mundo y de la vida, y como consecuencia de esa concepción, un sentimiento que engendre una actitud íntima y hasta una acción." Es por ello que sobre la base de un pensamiento con miras hacia la verdad, se puede hacer una auténtica filosofía, en la cual podremos desarrollar los pensamientos que en nuestra vida se nos van presentando, conforme a nuestra personalidad y lo exclusivo de nosotros mismos, como seres únicos, llenos de alma y de vida.

Santa Teresa: un camino de luz.

Las moradas de santa Teresa
Diana Galindo Barajas


Santa Teresa nació en 1515. Durante su adolescencia pasó gran parte de sus días leyendo literatura caballeresca al igual que don Quijote. Estos dos personajes tenían un cierto grado de locura. Pero decir que alguien está loco implica una clasificación que los separa y que probablemente podría resultar injuriosa para aquellos a los que se los pone ese mote. Implica un riesgo, pero por otro lado ser tachado de loco es algo que se propone deseable en la modernidad. Muchos quieren llamar la atención, ser diferentes, aparentar una completa libertad con respecto a los valores tradiciones. Si consideramos este giro, ser loco sería tratar de regresar a los valores tradicionales que se están perdiendo y, a los cuales muchos rechazan porque ahora ser una persona justa es semejante a ser aburrido, o tener unos valores los cuales no son vigentes. El problema entonces, sería el de la libertad. Cuando se está loco se está cerca de la libertad, la posibilidad de ser profano para tu comunidad siempre es muy alta.
La vida de santa Teresa nos deja ver a una persona que en un principio estaba preocupada por las cosas del mundo, es decir, fuera de sí, hasta que regresa a su interior para luego volver a salir de sí misma; es decir tener experiencias de éxtasis y de iluminación.
Esas experiencias le permitieron ver su interior y tener revelaciones: ver el alma como un castillo de diamante. Conforme se avanza en la vida espiritual este castillo puede llenarse con la luz de Dios, que es en los niveles superiores.
Cuando la santa tuvo estas visiones estaba asustada de que quizás fueran un engaño del maligno. Tuvo que estar en busca de la verdad para tener seguridad en su vida y en sí misma. Bajo un sistema de pensamiento que se cobija en la fe católica, podemos ver que aquello que se produce en el ámbito intelectual para la humanidad tiene una cierta relación. En este caso propongo la seguridad, es decir el deseo de saber la verdad, de tener un fundamento para la vida. Descartes propuso olvidar todo aquello que hasta ahora sabemos que no tenga un fundamento totalmente seguro. Aquello que viene de los sentidos no es seguro, puesto que a veces nuestros sentidos nos engañan. Una vez  a solas, llegó a la conclusión de que al dudar obtiene la condición de existente, puesto que alguien (que es él mismo) esta dudando. A partir de esto propuso el método como forma de obtener conocimiento. Pero este ejercicio era de él y para él. Santa Teresa en algún momento tuvo dudas de lo que veía pero tuvo que seguir adelante en el camino de la fe. Otros filósofos también han cuestionado la verdad del mundo, pero una filosofía sin verdad no produce frutos tan sustanciosos como los que se producen dentro del pensamiento que tiene miras a descubrir la verdad o que la tiene como fundamento.

Al tener estás experiencias, santa Teresa nos permite una concepción del hombre más profunda; si somos palacios llenos de habitaciones estamos desde ahí emparentados con una sustancia eterna, puesto que lo que hay en nuestro interior está repleto de habitaciones para ser descubiertas. Lo que nos permitirá la iluminación de nosotros mismos es la luz de Dios. Aunque se nos de el mote de locos, aburridos, trasnochados, el buscar está luz nos permitirá descubrirnos y tener un fundamento en nuestro paso por la vida, tal como a santa Teresa y otros santos de les permitió la iluminación que han compartido con el mundo y con los hombres que aman el conocimiento, a Dios, a sí mismos y a su prójimo.




Un santuario: Faulkner.



Un santuario: Faulkner.

Por Diana Galindo Barajas

De repente una salida con el novio se convierte en el principio de una serie de sucesos que trastornan la vida de Temple. Tienen un accidente automovilístico y terminan en la casa de Popeye. Rodeada de hombres, con un novio que parece aturdido y ella también lo está, corre de un lado a otro desesperada. En el granero Popeye la viola con una mazorca. Luego la rapta y la lleva a vivir a un prostíbulo. Su débil condición física no le permite tener relaciones sexuales con ella, así que sólo la observa. Mientras tanto ocurre un juicio en contra de Goodwin a quien se le acusa de asesinar a un hombre que fue asesinado por Popeye. Cada personaje de una novela es un mundo, un templo. En el caso de Temple el nombre es bastante sugerente. Ese templo que desde el principio estuvo desordenado, pero que las circunstancias le llevan a hundirse en un abismo, donde su relación con los otros la transforma de manera al momento de hacerle conocer sus almas o templos desgarrados.

Así, Temple se transforma debido a su interacción con Popeye. La profundidad de éste hombre es oscura, pero conmovedora. Su niñez nos deja ver a un personaje terrible, pero a la vez muy frágil. Santa Teresa nos habla en las moradas de cómo vio al alma como un castillo de diamante, en las primeras moradas el castillo está oscuro, es cuando comienza la vida espiritual que sube de nivel conforme avanza en ésta vida: "Habéis de notar que en estas moradas primeras aún no llega casi nada la luz que sale del palacio donde esté el Rey". Las moradas de los personajes de está novela están de alguna manera oscurecidas, pero eso no les quita la posibilidad que tienen de ser hermosas.

Lo dramático de la vida cotidiana de Temple se torna trágico, pero ella no alcanza a dar cuenta pues parece que el dolor la adormece. Mientras vive secuestrada por Popeye, quien está bajo un influjo que ejerce la joven en él, Temple se la pasa la mayor parte del día en dormida o en beber alcohol. La realidad es abrumadora para ella, no hay mesura para su sufrimiento, ni para la forma de encararlo, de tal forma que decide escapar; al principio de la novela se intentaba escapar de su vida cotidiana un fin de semana, más tarde, ante el trágico giro que da su vida, intenta escapar de manera continua pero ahora ya no va fuera, su escape es interior, va a si misma, sin el deseo de ir a sí misma, quiere dormir, aniquilarse.

Al final su vida vuelve a dar otro giro, la novela sugiere que la parte de su vida donde se encontró con Popeye, sólo fue un accidente en el curso normal de su vida a la cual es posible que regrese. Si pasó su tragedia la mayor parte del tiempo adormecida es probable que quiera sólo negar y olvidar lo sucedido.

El reto para nosotros como lectores y para ella como personaje real es la continuidad de ésta historia, qué es lo que nos sugiere, lo realmente auténtico, lo posible, lo deseable ante una tragedia la cual parece terminará enterrada en el olvido. El olvido es en ocasiones un don, un arma de doble filo que nos permite olvidar una tragedia, pero que es en sí también un hecho trágico.


Análisis de la novela "Niebla" de Unamuno



Augusto Pérez está frente al problema fundamental de su vida: casarse o no. En la filosofía de Kierkegaard existen tres estadíos: el estético, el ético y el religioso, por lo cual casarse implica dejar el estadío estético y adquirir las responsabilidades que conlleva estar en el ético.
Augusto vive solitario, con Domingo y Liduvina, que son sus criados; él comparte algunas charlas con este matrimonio pero la mayor parte del tiempo vive solitario. Esta soledad se nota cuando el ser con el que suele intercambiar más diálogos es con su perro Orfeo. Su vida se ve nebulosa, por eso Unamuno quiere crear el género nívola, novela en donde la niebla de la vida se mezcla con la literatura.
En esta novela llena de niebla, un día Augusto sale a la calle a dar un paseo y decide seguir a un perro para ver dónde lo lleva; resulta que lo lleva hasta Eugenia, una mujer de la que se enamora con sólo verla. Y ahí empieza su carrera hacia la tragedia. Porque “el amor es hermano, hijo y a la vez padre de la muerte, que es su hermana, su madre y su hija.” según Unamuno.
Sigue a ésta hermosa mujer hasta su casa y logra hacerse camarada del ama de llaves a la que le entrega dinero a cambio del nombre de Eugenia. Pero ella sólo le crea ilusiones, al parecer intenta amarlo, pero no puede, ella ama a alguien más. Este vergonzosa tragedia es lo que le da vida al personaje.
Luego de esto Unamuno hace que su personaje hable con él, su creador. El personaje interroga a su creador sobre su existencia. Es ahí donde esta nebulosa novela nos permite la posibilidad de ver un diálogo de la criatura con su creador. La mirada de Unamuno tiene la intencionalidad de la fe, es la visión de alguien que desea darle vida a todo lo que ve, investirlo de magia y de misterio.
Porque yo nunca había visto una novela donde el personaje se saliera a hablar con el autor y el final fuera tan trágico y desesperante. Existe ahí la posibilidad para que el misterio sea descubierto por los lectores. Porque Unamuno nos deja pistas en sus obras de un pensamiento nebuloso, pero no por ella inacabado. Es sólo el principio de algo tan singular como su visión, pero que tiene tintes de universalidad que le permite lo auténtico de sus obras.

Diana Galindo Barajas.


Credo ut intelligam

Análisis de Teoría de la religión de Bataille

Diana Galindo Barajas

Bataille propone que el hombre a través de su separación de la naturaleza se convierte en objeto, pues no tiene la continuidad que tienen las plantas, los animales y los elementos. El sentimiento religioso trata de la unión, aunque el amor es aniquilación y violencia.
La religión, mediante el sacrificio intenta unir de nuevo aquello que está separado, pero se realiza mediante actos violentos.
El sentimiento religioso tiene que ver entonces con el extrañamiento del mundo. Lo maravilloso se convierte en portentoso, el miedo juega un papel fundamental. El mundo necesariamente tiene religiosidad. Incluso si la astucia de la razón intenta volver todo racional, lo real se convierte entonces en el antagonista del hombre, que lo regresa al sacrificio. Adorno y Horkheimer lo han dicho con otras palabras en el mito de Odiseo: el hombre que estaba en la búsqueda de sí mísmo se pierde, ese es su sacrificio, esto es porque quiso dominar la naturaleza y con ello dominar a los demás hombres.
Lo económico tiene un papel preponderante en la sociedad, pero no está exento de un talante religioso. El ascetismo moderno trabaja por acumular, los fines están lejanos o se han perdido. Por eso se olvida el elemento religioso de la guerra. La violencia interior que se vuelve al exterior. Bataille propone un concepto de religión bastante violento y se olvida de la otra cara de la moneda, la parte de la espiritualidad que busca la paz. Sin embargo lo uno está dentro de lo otro en una relación dialéctica. Al hablar en sobre lo militar podemos inferir la civilidad de un mundo preparado la guerra.